El pippali, especia ayurvédica.

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El Pippali o pimienta negra larga
Es una de las hierbas ayurvédicas más ampliamente utilizadas, uno de los tres componentes del Thrikadu, fórmula medicinal imprescindible en los tratamientos de la medicina ayurveda.

Entre sus beneficios destacan el alivio del asma, del estrés y problemas de sueño, además de ser un excelente rejuvenecedor, si se la mezcla con miel.

Nombre científico: Piper longum

Familia: piperaceae

Rasa: picante

Es una especie de espiga de unos 3 a 5 cm. de largo compuesta de diminutas semillas pegadas y adheridas unas a las otras.
Aunque su color cuando están maduras es rojo intenso, en estado deshidratado, como llegan a nuestros mercados, son de un color marrón oscuro.
Tienen un aroma ligero a fruta cítrica y un sabor picante y cálido combinado con matices dulces y terrosos agudos.

Debido a su sabor especial es parte integral y muy importante de la gastronomía de muchos países, sobretodo en las mezclas clásicas de especias marroquíes del Ras-el-Hanout, en la mezcla del Garam Masala de la cocina de la India y en la mezcla de especias del Berbere de Etiopía y Eritrea.

Esta especia además de fortalecer platos muy fuertes, también se utiliza para refinar platos dulces y va bien en combinación con algunas frutas, como la naranja, la manzana y la pera, entre otras.

Tiene un alto contenido de la sustancia llamada piperina, la cual, según estudios realizados, reduce la cantidad de grasa que almacena el cuerpo y también se dice que tiene propiedades afrodisíacas.

La pimienta larga llega a Europa en el siglo XVII y es originaria de la India, del sudeste de Asia y de Indonesia y en épocas muy antiguas, era una de las especias más caras y codiciadas del momento, tanto así, que era tres veces más costosa que la pimienta negra, la cual llega al mercado europeo mucho después.

Debido a su sabor y aroma únicos, esta especia llegó a ser un ingrediente importante dentro la gastronomía de los romanos y de los griegos.

Aunque la pimienta larga es mucho más picante que la pimienta negra, ambas son utilizadas y dosificadas de la misma manera. Se puede refinar combinándola con otras pimientas.
Para utilizarla se debe moler en un mortero o simplemente desprender las semillas y agregarlas a la receta. Sin embargo, no olvides que no es recomendable cocinar las especias a temperaturas altas, ya que pierden todo su aroma.

Propiedades:

En cuanto al aspecto nutricional, es un alimento con un importante aporte de fibra, hierro, calcio, hidratos de carbono, magnesio, potasio, calorías y vitamina E. El resto de nutrientes presentes en este alimento, ordenados por relevancia de su presencia, son: fósforo, proteínas, vitamina B6, vitamina B2, cinc, ácidos grasos poliinsaturados, vitamina B, grasa, agua, ácidos grasos monoinsaturados, selenio, ácidos grasos saturados, vitamina B3, sodio y vitamina A.

La pimienta, por su contenido en fibra, ayuda a que se den en el organismo las condiciones favorables para la eliminación de determinadas sustancias nocivas como colesterol o ciertas sales biliares, y colabora en la disminución de glucosa y ácidos grasos en la sangre. Por este motivo, los alimentos ricos en fibra se antojan indispensables en una dieta excesivamente rica en carbohidratos, proteínas o grasas. Además, colaboran en la eliminación de agentes cancerígenos.

Por ser un alimento rico en hierro (necesario para la síntesis de hemoglobina), la pimienta colabora en la renovación de las células sanguíneas, posibilitando el transporte de oxígeno desde los pulmones hacia los diferentes órganos, como los músculos, el hígado, el corazón o el cerebro, siendo el hierro indispensable en determinadas funciones de este último, como la capacidad de aprendizaje. El hierro también incrementa la resistencia ante enfermedades reforzando las defensas frente a los microorganismos, previene estados de fatiga o anemia, y sin él no podrían funcionar el sistema nervioso central, el control de la temperatura corporal o la glándula tiroides, siendo además saludable para la piel, el cabello y las uñas. Este alimento resulta muy beneficioso para el organismo en situaciones de carencia de hierro, ya sean como consecuencia de hábitos alimenticios inadecuados, durante la menstruación o el embarazo, o tras accidentes u operaciones médicas donde se ha perdido sangre.

Como consecuencia de los niveles de calcio que presenta, la pimienta contribuye al fortalecimiento de huesos, dientes y encías, y favorece la adecuada coagulación de la sangre, previniendo enfermedades cardiovasculares, ya que el calcio ayuda a disminuir los niveles de colesterol en sangre. Este nutriente ayuda también en la regularidad de la frecuencia cardíaca y en la transmisión de impulsos nerviosos, contribuyendo a reducir la tensión arterial en personas con hipertensión. El calcio además, mantiene la permeabilidad de las membranas celulares, e interviene en el proceso de la actividad neuromuscular, entre otras funciones.

Por su contenido en hidratos de carbono, la pimienta es un alimento ideal para el aporte energético, pues se estima que el 55-60% de la energía diaria que necesitamos debe provenir de carbohidratos, bien por la ingesta de alimentos ricos en almidón, bien por las reversas de glucógeno presentes en nuestro organismo. Además, la principal energía que necesita el cerebro para funcionar es la glucosa, que encontramos en alimentos ricos en carbohidratos. Gracias al carácter hidrofílico de los carbohidratos, este alimento constituye también una fuente de obtención rápida de energía, al ser fácilmente atacado por las enzimas hidrolíticas.

Al tratarse de un alimento rico en magnesio, contribuye a mejorar tanto el tono muscular como el neuronal, favoreciendo la transmisión de los impulsos nerviosos, y la contracción y relajación de los músculos. La presencia de magnesio, hace además, que la pimienta sea eficaz en el reforzamiento del sistema óseo y la dentadura, y muy conveniente para el sistema cardiovascular, ayudando a mantener estable el ritmo cardíaco y la presión arterial, protegiendo las paredes de los vasos sanguíneos y actuando como vasodilatador, evitando de esta manera la formación de coágulos. Además, con el magnesio, se aumenta la producción de glóbulos blancos para beneficio del sistema inmunitario. Se estima que alrededor del 60% del magnesio que asimilamos se asienta en huesos y dientes, el 28% en órganos y músculos, y el 2% restante en líquidos corporales.

La pimienta destaca por su aporte de potasio, que junto con el sodio, se encarga de regular el balance ácido-base y la concentración de agua en sangre y tejidos. Las concentraciones de estos dos elementos en el interior y exterior de las células de nuestro organismo, generan un potencial eléctrico que propicia las contracciones musculares y el impulso nervioso, con especial relevancia en la actividad cardíaca.

La presencia en nuestra dieta de alimentos con alto valor energético como la pimienta favorecerá el mantenimiento de las funciones vitales y la temperatura corporal de nuestro cuerpo, así como el desarrollo de la actividad física, a la vez que aportará energía para combatir posibles enfermedades o problemas que pueda presentar el organismo. El exceso de calorías sólo es recomendable en circunstancias especiales como épocas de crecimiento y renovación celular, y en personas que realizan una actividad física intensa o padecen situaciones estresantes como enfermedad o recuperación tras una intervención quirúrgica.

La presencia de vitamina E confiere a la pimienta propiedades antioxidantes que ayudan a mantener la integridad de la membrana celular, protegiendo las células y aumentando la respuesta defensiva de éstas ante la presencia de sustancias tóxicas derivadas del metabolismo del organismo o del ingreso de compuestos por vías respiratorias o bucales. Las propiedades antioxidantes de la vitamina E protegen, además de al sistema inmune, al sistema nervioso con el mantenimiento de la mebrana neuronal y al sistema cardiovascular evitando la destrucción de glóbulos rojos y la formación de trombos. Asimismo, esta vitamina protege al organismo frente a la destrucción de ácidos grasos, vitamina A, vitamina C y selenio, y frente al envejecimiento causado por la degeneración de tejidos que trae consecuencias como la falta de memoria, siendo importante en la formación y renovación de fibras elásticas y colágenas del tejido conjuntivo.

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